En línea con nuestra estrategia empresarial y de acuerdo con nuestra política RS, hemos gestionado y desarrollado iniciativas sociales orientadas a la generación de oportunidades para la gente. Un tema que se encuentra en la agenda pública de muchos países alrededor del mundo y considerado por organizaciones internacionales como fundamental para el desarrollo de las sociedades. 

Así fue como nació Ganchos y Amarras del Valle, una cooperativa en la que reinsertados guerrilleros y paramilitares son, al tiempo, técnicos, socios y propietarios. Una iniciativa incluyente y sostenible, que contó con el apoyo de la Fundación Carvajal y la Agencia Colombiana para la Reintegración (ACR). Ganchos y Amarras también contó con la participaron Coltabaco, OIM (USAID) y Fundación Semana.

Ganchos y Amarras fabrica elementos de fijación de acero para cubiertas que hoy en día abastecen a Eternit y a la cadena ferretera del país.  Nació en Cali en 2011 con 11 desmovilizados excombatientes guerrilleros y paramilitares, cuyo promedio de edad es de 28 años.  Gracias a esta iniciativa, 11 personas disfrutan de la vida civil lejos del conflicto armado y trabajan en su propia empresa;  y por ende, ha significado la mejora de la calidad de vida de 11 familias colombianas. 

Según la ACR, el 80% de las 55.203 desmovilizaciones registradas en la última década en el Valle del Cauca han sido exitosas. Cada día se desmovilizan dos o tres personas, en un proceso en el que la reinserción dura seis años y medio. La cooperativa Ganchos y Amarras, además de ser un modelo de inclusión social, es un modelo empresarial sostenible, en el que sus trabajadores, que también son sus propietarios, sienten un gran compromiso por expandir el expandir el negocio y que éste genere cada día mejores resultados.

Ganchos y Amarras significa para los reinsertados y sus familias una nueva oportunidad en la vida. Hoy, personas que vivían en medio del conflicto armado, en el que vulneraban los derechos de los demás y los propios, viven lejos de la violencia y trabajan dignamente. Esto contribuye significativamente al bienestar social, a la mejora de la calidad de vida de muchos hogares y a la paz de un país.
 
Así mismo, las experiencias de vida de las personas beneficiarias de Ganchos y Amarras, demuestran que sí es posible alejarse del conflicto y vivir en una sociedad cuya base fundamental es el respeto por los derechos humanos, además de mostrar que las iniciativas de las empresas por el desarrollo de la sociedad marcan la diferencia y sirven de ejemplo. 

La cooperativa, concebida para ser sostenible en el tiempo y en el espacio, hace despachos a las tres plantas de Eternit ubicadas en Bogotá, Barranquilla y Cali, las cuales requieren mensualmente más de 150.000 unidades de fijación de diferentes referencias.  En la actualidad el 65% de las ventas corresponden a productos exclusivos para las cubiertas de Eternit.